La Sra. Tejero es psicóloga y propietaria de una prestigiosa clínica en España. Ella mandó a sus dos hijos a estudiar en el extranjero; Catalina, que estudió en Tarragona (España), Alemania (Baviera) y USA (Connecticut), y Alberto, que estudió en Tarragona (España) y USA (Connecticut). Hoy se da cuenta de los resultados y nos habla de la importancia de estudiar en el extranjero.

Después de graduarse, Catalina accedió al prestigioso Collège de l´Europe (Brujas, Bélgica) e ICADE (Madrid, España) donde se licenció en derecho, luego trabajó en sitios tan conocidos como el Banco Mundial en Washington D.C. o el bufete de abogados Garrigues. Hoy en día se prepara para ser abogado de estado. Habla español, inglés, alemán y francés perfectamente. Alberto acaba de licenciarse en una de las carreras más duras: Ingeniería de Puentes y Caminos con notas sobresalientes en l´École de Ponts et Chausseés (París, Francia) y la Universidad Politécnica (Madrid, España). Habla Español, Inglés y Francés perfectamente.

¿Por qué acudió a TGMH?

Acudí a TGMH porque quería que mis hijos fueran a estudiar fuera, ya que considero que hoy en día es fundamental tener una experiencia educativa internacional. En un contexto global, me parece crucial que los niños conozcan otros sistemas educativos y que conozcan a gente de otros países desde pequeños. La multiculturalidad hay que vivirla desde joven para ser un mejor ciudadano y un mejor profesional el día de mañana. Pero sobre todo, porque estudiar fuera les abre todo un abanico de oportunidades tanto a nivel académico como profesional, al que de otra manera no podrían acceder.

¿Escolarizar a sus hijos en otro país es un proceso complicado?

Nunca sabré si era complicado porque la verdad es que cuando uno se pone en manos de una buena organización todos los problemas burocráticos desaparecen: hablo de cosas como las convalidaciones, la verificación de compatibilidad entre sistemas educativos, las aplicaciones, visados…

¿Tenía claro dónde ir desde el principio?

Siempre había oído hablar de colegios en Suiza y en Reino Unido, pero tampoco manejaba información de primera mano. Realmente tuve acceso a esa información en el momento en que me puse en manos del equipo de TGMH. Ellos me abrieron un abanico enorme de posibilidades y de información que desconocía y las adaptaron al perfil personal de mis hijos.

¿Para aquellos padres que no lo han hecho antes, sintió miedo al tener a sus hijos tan lejos?

A todo padre le da una mezcla de miedo y tristeza enviar a sus hijos a otro lugar donde uno no está. Con más motivo si es a otro país donde a veces ni los padres hablamos la lengua y tenemos problemas para comunicarnos con la institución educativa a la que van nuestros hijos. Precisamente ahí jugó un papel clave TGMH, quien nos dio confort en todo momento. Sentimos que había un diálogo permanente con la institución y estábamos puntualmente informados.

“TGMH ME ABRIÓ
UN ABANICO ENORME
DE POSIBILIDADES Y
DE INFORMACIÓN
QUE DESCONOCÍA
Y LO ADAPTÓ
AL PERFIL PERSONAL
DE MIS HIJOS.”

¿Háblenos de la vuelta, pudieron retomar el curso académico sin problemas?

Mis dos hijos se graduaron en el extranjero, nos gustó tanto la experiencia y la educación que quisimos ir año tras año. Cuando quisieron acceder a la universidad en su país de origen, no tuvieron ningún tipo de problema. Les convalidaron sus estudios académicos a través del Ministerio de Educación. TGMH lo hizo todo muy fácil, ni nos enteramos.

¿Cómo cree que ha cambiado a sus hijos esta experiencia fuera, tanto a nivel académico como personal?

Creo que para un niño, tener una experiencia académica en otro país y en otra institución académica a una pronta edad le hace cambiar su perspectiva del mundo y le ayuda a crecer y a madurar ya con esa circunstancia. No hablo sólo de que hable con fluidez otras lenguas extranjeras, que también, hablo de que se familiarice con otras culturas y otras maneras de hacer. A partir de ese momento, los pasos que dé en su vida personal, académica y profesional vendrán marcados por esa experiencia. Le ayudará a ser más responsable, más tolerante, más autónomo y más maduro.

En definitiva, una experiencia así hace que nuestros hijos sean más “ciudadanos del mundo”, más abiertos a la diferencia, más tolerantes, más sensibles e incluso con una educación y unas maneras mucho más sutiles. Además, una buena institución educativa les abre las puertas de Universidades que antes ni habrían podido contemplar. Es como una puerta que a la vez abre otras muchas que antes ni imaginábamos que existían.

Asimismo, de cara al futuro, una experiencia escolar así ayuda a una mejor integración en el tipo de mercado laboral en el que nuestros hijos tendrán que integrarse, un mercado cada vez más global. No es lo mismo pasar una entrevista con una multinacional extranjera o llegar a Londres a trabajar cuando uno estuvo en un colegio en USA, que cuando es la primera salida importante que hace. Las capacidades sociales y cognitivas que se adquieren a temprana edad se conservan y ayudan a una mejor integración laboral. Estas capacidades proporcionan unas mayores probabilidades de éxito, precisamente ahora que están tan de moda las “soft skills” o las habilidades sociales.

 

Centro de preferencias de privacidad

Privacidad y Política de Cookies

TGMH utiliza cookies propias y de terceros para su funcionamiento,para mantener la sesión y personalizar la experiencia del usuario, así como para obtener estadísticas anónimas de uso de la web.

gdpr [consent_types], gdpr [allowed_cookies], ga, gid, gat_gtag_UA_118815779_1, gat_gtag_UA_118815779_1
ga, gid, _gat_gtag_UA_118815779_1

¿Quieres cerrar tu cuenta?

Se cerrará tu cuenta y todos los datos se borrarán de manera permanente y no se podrán recuperar ¿Estás seguro?