El cerebro humano

 

El cerebro humano es el instrumento más funcional y complejo que conocemos. A diferencia de otros órganos vitales éste debe de entenderse como el más dinámico de todos ellos, pues su enorme potencial sorprende todavía en la actualidad a la comunidad científica.

 

T.N. Wiesel (Premio Nobel de Fisiología en 1981) afirma que los científicos conocen del funcionamiento del cerebro aproximadamente el 25%, desveló sin embargo, que la cifra es una estimación, pues ‘no se sabe aún donde está el final’ todavía por descubrir.

El cerebro es el órgano que más cambios puede experimentar a lo largo de la vida, gracias a las constantes conexiones neuronales y creación de neuronas como respuesta a diversos estímulos. Cada una de las neuronas está conectada a cientos o incluso miles de otras neuronas, formando redes extremadamente complejas. De estas conexiones depende: nuestra memoria, el habla, el pensamiento, los movimientos y absolutamente todo el funcionamiento de nuestra mente: la personalidad, comportamiento, estado de ánimo, sentimientos, motivaciones etc. Estas conexiones tan importantes se conocen como sinapsis y se desarrollan o modifican a lo largo de la vida de acuerdo al aprendizaje y a las experiencias de cada persona.

Es muy importante no descuidar dichos elementos sobretodo en la niñez y juventud pues es cuando suceden el mayor número de conexiones y el cerebro está aún en formación, siendo la capacidad de absorción mayor. No obstante cabe mencionar que el cerebro adulto cuenta con una mayor eficiencia y conciencia a la hora de adquirir nuevos conocimientos. Por tanto nunca es tarde para aprender.

“El cerebro humano puede almacenar información que llenaría unos veinte millones de volúmenes, como en las mayores bibliotecas del mundo y está dotado de una potencialidad considerablemente mayor de la que se puede utilizar durante la vida de una persona” (Cosmos, por Carl Sagan, 1980, p. 278)

EL CEREBRO EN ACCIÓN: El talent o o potencial de cada uno

Los especialistas coinciden en que es una tarea muy importante estimular correctamente el cerebro de los niños en su temprana edad, para lograr un posterior desarrollo óptimo de capacidades y una base sólida para empezar con ventaja en el mundo adulto. Por tanto, poner al alcance del niño herramientas tan útiles, como por ejemplo los idiomas, sería de lo más aconsejable. Está demostrado que los niños que parten de una base lingüística bilingüe adquieren el tercer lenguaje con mayor facilidad.

El potencial o talento de cada niño es distinto ya que está ligado a su código genético, pero sin una correcta estimulación jamás se podrá desarrollar. H. Gardner, conocido investigador de la universidad de Harvard, apuntó con su teoría de las Inteligencias múltiples (1983) primero, que la inteligencia no es vista como algo unitario, sino como un conjunto de inteligencias múltiples, distintas e independientes.

Segundo, y no menos importante, Gardner define la inteligencia como un potencial. Hasta hace muy poco tiempo la inteligencia se consideraba algo innato e inamovible. Se nacía inteligente o no, y la educación no podía cambiar ese hecho. Este hecho es tan grave que hasta en épocas muy próximas, a las personas con deficiencia psíquica no se les educaba, porque se consideraba que era un esfuerzo inútil. Afortunadamente hoy en día se contemplan otras perspectivas psico-pedagógicas. Las cuales han posibilitado incluso que personas con el síndrome de Down cursaran una carrera universitaria

 

No debemos descuidar que aunque hay un amplio debate, hay inteligencias que tienen sus edades óptimas para el desarrollo, implicando que a partir de una edad tardía ya no se podrán desarrollar de la misma manera. Este es el caso de la inteligencia lingüística (aprendizaje de idiomas), que a partir de una edad se empieza a ver dificultado, como el de la lógico-matemática, la inteligencia inter-personal y la inteligencia intra-personal. Aunque nunca es tarde, en cuanto antes se empiece mejor será el resultado. Sea cual sea la naturaleza de la inteligencia de cada niño, es nuestro trabajo en The Georgian Manor House identificarla lo antes posible, para poder estimular las habilidades mas notables, así como poder reforzar las mas débiles. Todo esto con el objetivo de lograr un equilibrio en el desarrollo del individuo para que pueda enfrentarse al mundo laboral el día de mañana.